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San Antonio de Areco: tradición viva

El campo se vistió de gala en la ciudad que inspiró a Ricardo Güiraldes para reflejar la vida del gaucho, con un gran festejo sobre las costumbres criollas.

Para quienes nacimos y crecimos en el centro porteño, la vida gauchesca puede parecer algo muy lejano, tanto en distancia como en el tiempo. Sin embargo, la Fiesta Nacional de la Tradición representa de la mejor manera el mensaje que buscamos dejar desde este blog: que estas costumbres están bien vivas, y ni siquiera hay que alejarse mucho del área metropolitana para disfrutarlas.

San Antonio de Areco queda a menos de dos horas de la Ciudad de Buenos Aires y fue denominada “Capital Nacional de la Tradición”. Recorriendo unas pocas cuadras, podemos ver cómo un local de platería está junto a un banco privado, o una pulpería añeja convive en la misma cuadra de una estación de servicio. Fue la ciudad donde Ricardo Güiraldes descubrió al hombre de campo para reflejarlo después en “Raucho” y “Don Segundo Sombra”.

Desde hace ya 79 años, Areco es sede de uno de los festejos más importantes por el Día de la Tradición (en homenaje al nacimiento del poeta José Hernández) que se realizan en nuestro país: el fin de semana de cada 10 de noviembre -sólo por este año se postergó por cuestiones climáticas- se lleva a cabo un encuentro único, repleto de actividades folclóricas y exhibiciones de destrezas gauchas.

Estuve varias veces de visita, con la idea de tomar un descanso a la vera del río o hasta practicar un poco de deporte en el sendero que llega hasta el Club de Pescadores. Pero esta vez, el día comenzó muy distinto, porque había un desfile de centros tradicionalistas en la Plaza Ruiz de Arellano: muchos pertenencían a localidades del partido como Duggan, Vagués o Villa Lía, pero también hubo representantes de Capitán Sarmiento, Lima, Lobos, Marcos Paz, Mercedes, Navarro, Pergamino, Pilar, Solís y Zárate, entre otros.

Algunas cosas destacables del colorido desfile fueron la participación femenina y, como ya habíamos hablado respecto del folclore, de la juventud. Incluso, las caras de felicidad de los niños al cabalgar -en animales más acordes para su edad- fueron impagables, aún cuando a algún caballo no le agradó mucho pasar del pavimento a la zona con adoquines del casco histórico.

También hicieron su presentación en ese momento las tropillas que luego serían eje de distintas competencias. Fueron 42 grupos con casi una decena de caballos cada uno, así que imaginen la cantidad de equinos que pudieron verse durante toda la jornada. Sin embargo, el momento más llamativo fue cuando atravesaron el paseo costero rumbo al evento central del día, sorprendiéndonos a quienes estábamos almorzando. Pero todo bajo absoluto control del paisano de turno.

Llegó la tarde y todos cruzamos el río para ir al Museo y Parque Gauchesco Ricardo Güiraldes. En realidad, ingresamos por el sector llamado “La Matera”, donde ahí mismo se pudo aprender de qué se trata: el espacio de reunión donde los paisanos se reúnen a matear y organizar el día. Hoy se organizan ahí peñas folclóricas con música, baile y gastronomía tradicional de campo.

El parque criollo convocó a miles de personas que recibieron a la bandera de ceremonia argentina y también a la bonaerense, que justamente fue creada en Capitán Sarmiento, a poco más de 30 kilómetros del predio. También tuvieron su presentación formal los grupos que participaron durante toda la jornada y, tras un homenaje a los tripulantes del ARA San Juan, comenzaron las actividades.

La que más me llamó la atención fue la denominada “Arréglese como pueda”, en especial porque no tenía ninguna pista al leer inicialmente la programación: en la actualidad, el gaucho cuenta con una serie de herramientas para domar a un caballo. Pero, en el pasado, tan sólo dependían de su propio corcel y una buena estrategia. Eso se convirtió en toda una competencia, donde un jurado marca específicamente a un animal de la tropilla que debe ser domado y luego determina quienes fueron los mejores participantes.

Por la noche, fue el momento del folclore, con una peña donde participaron Adolo Colombo Mosetti, Los Fogoneros, Antonio Tapia, Los Cairo y Los de La Plaza. Y, si bien la Fiesta de la Tradición es una fecha central para la vida de San Antonio de Areco, todos los fines de semana podemos disfrutar de muchas de estas actividades con aroma bien de campo.

¿Dónde queda?

San Antonio de Areco está ubicado en el kilómetro 113 de la Ruta Nacional 8. Su acceso principal comienza en el cruce con la Ruta Provincial 41.

¿Cómo llegar?

  • En automóvil: por Panamericana ramal Pilar y su continuación por la Ruta Nacional 8. Este último tramo es autovía hasta Parada Robles (Exaltación de la Cruz) y el resto se encuentra actualmente en obra. También se pueden tomar las rutas 7 y 9, empalmando con la Ruta Provincial 41 en San Andrés de Giles o Baradero, respectivamente.
  • En micro desde Retiro: Nueva Chevallier tiene servicios cada pocas horas durante gran parte del día. La mayoría ingresa a la terminal El Talar y también para en el Pilar Point Shopping, pero además existen servicios expresos -sin ninguna parada intermedia- que suelen anunciarse con destino Pergamino. Los domingos es posible tomar micros de vuelta hasta el Alto Palermo, pero comprá el pasaje con mucha anticipación.
  • En micro desde zona sur: Empresa Argentina sale de La Plata por Ruta 4, pasando por el Cruce Varela, Burzaco y San Justo, para luego seguir por Rivadavia entre Liniers y Moreno, Acceso Oeste, Luján, San Andrés de Giles y finalmente Areco.
  • En colectivo: línea 350 (Ruta Bus) desde la estación de Pilar cada hora de 4.30 a 21.30. Vuelve cada hora de 5.25 a 21.25 y puede salir más tarde los feriados y fines de semana largos. Desde Lobos y localidades intermedias de la Ruta Provincial 41: Empresa Argentina y línea 206 (Masterbus).

¿Dónde dormir?

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