Plomer: pasado y presente ferroviario

Entre vías recuperadas, paseos en zorra y turismo rural, el ferrocarril es símbolo de la historia local del pueblo y motor de su actividad cultural.

La historia de Plomer, localidad rural del partido de General Las Heras, comparte un hilo conductor con numerosas localidades argentinas que nacieron -o alcanzaron su máximo esplendor- gracias al ferrocarril. Pero en este caso, muchas décadas después de la cancelación y hasta desmantelamiento de los servicios, su identidad abre el camino para ofrecer atractivas opciones de turismo rural.

El potencial ya se ve en pleno viaje: desde su vecina Villars, surge un camino rural de 11 kilómetros transitables, según me comentaron cicloturistas que llegaban desde Merlo. Así, más allá del esfuerzo adicional que pueda demandar, la perspectiva es totalmente diferente a la de llegar en auto o colectivo. Además, otro camino nos lleva al pueblo de La Choza, el cual se encontraba bien mantenido en el tercio del trayecto que recorrí.

Quienes lleguen por la Ruta 6, en cambio, van a poder apreciar los contrastes a lo largo de su acceso: los terrenos productivos dan paso a incipientes desarrollos inmobiliarios, para luego llegar a la planta principal donde las fachadas históricas se entremezclan con casas de construcción reciente. ¿Una curiosidad? La famosa “línea municipal” no siempre es el único límite, sino que muchas veces aparecen tranqueras al interior de una manzana.

Entrando en la temática ferroviaria, la estación homenajea a Pedro Plomer Huguet, abuelo del fundador Narciso Plomer Lozano. Por ahí pasaban dos servicios: el de la Compañía General de Ferrocarriles que iba de Estación Buenos Aires a Rosario (hoy activo hasta Villars) y el Ferrocarril Midland que corría -con un tiempo de viaje muy competitivo- entre Puente Alsina y Carhué (actualmente sólo hasta Marinos del Crucero General Belgrano).

Por supuesto que el edificio principal es el centro de las actividades culturales, ferias de emprendedores y buena parte de la vida social de su comunidad. Las instalaciones están espectacularmente mantenidas, incluso con los módulos sanitarios renovados hace poco. En el interior de la construcción centenaria se exhiben distintos objetos ferroviarios, recuerdos del personal que se desempeñó allí y hasta se cuenta la historia de su primera maestra local que literalmente iba a buscar a los alumnos, uno por uno.

En ese mismo predio, este verano hay espectáculos musicales, a los que se suma Plomer Mercado Rural cada domingo, con propuestas principalmente gastronómicas de comerciantes de la zona y la región. En mi caso, probé un gin tonic casero preparado por oriundos de La Choza, alimentando ya mis ganas de pensar una futura visita.

Pero lo que seguramente sorprenda al público es el trabajo de la Agrupación Ferroviaria Plomer. Surgida recientemente tras la escisión de la Asociación Amigos del Ferrocarril Belgrano, la cual trabajó durante décadas para lograr la reapertura del tramo González Catán – Lozano, los renovados esfuerzos de los voluntarios se concentran en la conservación de las vías en el área de influencia de Plomer.

Su aporte más visible hoy son los paseos en zorra, recorriendo algo más de un kilómetro sobre rieles que deben explorarse en cada jornada para garantizar la seguridad. Si bien los integrantes lamentan lo corto del recorrido, es una excelente oportunidad para aprender la historia de los ramales e interiorizarse sobre el estado del corredor, las características de la máquina que debe girarse manualmente y los distintos desafíos de su trabajo. Todo, en el marco de una experiencia sumamente agradable y hasta curiosa cuando se cruzan caballos y patos.

Algo alejado de los corredores habituales de miniturismo, Plomer aprendió a reinventarse a partir de la memoria ferroviaria, encontrando nuevas maneras de seguir en marcha y pensar en el futuro. En esa línea, la Asociación convocará próximamente a quienes deseen colaborar en tareas de mantenimiento ferroviario, con la idea de fortalecer la oferta turística local que le da un lugar distinto en el mapa. Y, si las vías continúan transitables, tal vez sea posible aspirar a proyectos aún mayores, como ya ocurrió a pocos minutos de allí.

¿Dónde queda?

Plomer está ubicado en el partido de General Las Heras, a cinco kilómetros de la Ruta Provincial 6 y aproximadamente a mitad de camino entre su ciudad cabecera y Luján. La distancia hacia la Ciudad de Buenos Aires es de 91 kilómetros en el recorrido más corto.

¿Cómo llegar?

  • En automóvil: el viaje más práctico es por Acceso Oeste hasta la Ruta Provincial 6 y continuando por esta -en mano a La Plata- para ingresar a Plomer luego de la rotonda del Hospital Sommer. También es posible ir por General Paz, Autopista Ricchieri, Autopista Newbery y Autopista Ezeiza-Cañuelas para luego salir a la Ruta 6 en sentido Luján.
  • En transporte público: tomar el tren Sarmiento ramal Merlo-Lobos y bajar en Marcos Paz o Las Heras. Desde ambas plazas principales salen las líneas 136 a Plomer (mayor frecuencia) y 322 a Luján (sólo sábados por la mañana). Además, pueden recurrir a este último servicio desde la terminal provisoria ubicada en cercanías de la Basílica, la Universidad de Luján o la estación Lezica y Torrezuri del Sarmiento Moreno – Mercedes.