Lo de Lasca vivió su propia Noche de los Almacenes

Ubicado en el paraje Forastieri, partido de Roque Pérez, este espacio ofreció una cena show de escala familiar, lejos de los grandes reflectores y cerca de la experiencia compartida.

A veces hay que alejarse para poder estar más cerca. Podría ser alguna máxima de este blog, pero también aplica perfectamente a mi visita a Lo de Lasca, el almacén de campo del Paraje Forastieri que participó de la Noche de los Almacenes de Roque Pérez con su propia identidad.

Entre campos y chacras, a unos 32 kilómetros del casco urbano y cerca de los límites con los partidos de Lobos, Chivilcoy y 25 de Mayo, Forastieri no responde del todo a la idea clásica de paraje: el desprevenido encuentra la escuela y la sala de primeros auxilios, pero luego los límites se vuelven difusos, incluso al apoyarse en imágenes satelitales.

Con los datos móviles funcionando a la perfección (y la telefonía… más o menos), las indicaciones nos llevan a la realidad local: “queda a dos kilómetros de la escuela”. Esa es la primera pista sobre cómo se organiza la vida cotidiana en estos lugares, donde las direcciones formales son prácticamente superfluas.

Al llegar, Daniel Lasca nos estrecha la mano y busca un asiento libre en las mesas de tablones instaladas junto al almacén. A diferencia de los otros puntos del partido, acá la propuesta es una cena show con entrada, plato principal y sobremesa artística.

Daniel no necesita tomar el micrófono para explicar el significado del lugar, sino que lo hace con los gestos: el saludo individual, alguna charla o chiste al paso, sumarse a las tareas de quienes sirven las mesas y estar pendiente de que todo salga como fue planificado.

Mientras que otras localidades diseñaron servicios de cantina para recibir a unas 30 mil personas en todo el distrito, Lasca cuenta que no podría atender a un público tan masivo sin resignar calidad de atención, lo cual refleja su manera de entender el evento. Aún así, la clientela supera ampliamente las expectativas.

Ellos me conocen como “El que vino caminando”, yo les pedí permiso para mencionarlos como “Los habitué”.

En esta edición compartimos mesa con vecinos de Roque Pérez, visitantes de Quilmes y un servidor porteño. A lo largo de la noche, pasaron empanadas, una picada donde redescubrí el jamón crudo y un asado que estuvo en preparación desde la tarde, lo que quizás explique por qué la carne es más sabrosa y tierna cuando la probamos en pleno campo.

En cuanto a los espectáculos, los moquehuenses Edu y Charly pusieron a bailar a todos los presentes, mientras que el grupo folklórico El Pedernal trajo danzas y vestimentas tradicionales. Lo interesante de esto es que ahí también se desdibujan los límites administrativos para que los vecinos se sumen a esta celebración típica roqueperense.

La Noche de los Almacenes es clave para este tipo de parajes, porque hace más visible una lógica que sigue viva, aunque con escalas y ritmos muy diferentes a sus momentos de máximo esplendor. De ahí viene que, en los últimos años, Cuartel V (cerca de Carlos Beguerie) y La Gloria se sumaron a los participantes habituales.

Por eso mismo, tampoco se trata del único evento del año: a fines de enero o principios de febrero, el Carnaval Chacarero combina el tradicional corso rioplatense con la vida campera, desfilando con carrozas, maquinarias agrícolas y carruajes. Por supuesto que no faltan la gastronomía criolla y los recitales de artistas locales y regionales.

Mientras tanto, Lo de Lasca acompaña con sus cenas show cada aproximadamente 15 días, que pueden reservar a través del WhatsApp 2227626721, reafirmando así que el campo no siempre se explica desde el escenario o la cantina. A veces hay que recorrer el último tramo del camino para llegar a un lugar donde los tiempos son más cercanos a una reunión familiar y podemos compartir experiencias con otros argentinos que eligieron vivir de una manera distinta.