Campana: cuna del auto argentino

Un mecánico español, prácticamente sin darse cuenta, dio origen a la producción nacional de automóviles y su principal atractivo histórico a la ciudad donde construyó el primer modelo.

Si hay algo en lo que voy a insistir en las notas de este blog, es que siempre podemos sorprendernos con historias de localidades que están cerca de nuestras casas, pero con una impronta muy particular. Ese es el caso de Campana, donde se desarrolló el primer auto de producción nacional.

La obra fue de un inmigrante español, llamado Miguel Iglesias. Llegó a nuestro país en 1884 y su primer empleo fue en una chacra de San Isidro. En el año 1889, ingresó al Departamento de Ingeniería del Ferrocarril Central Argentino (hoy línea Mitre), donde conoció la tecnología de propulsión a vapor para las locomotoras.

A través de la lectura de libros y revistas de física y mecánica, se fue perfeccionando en el rubro. Y, tras su mudanza a Campana, comenzó a planificar y armar su propio auto de manera totalmente artesanal. La tarea empezó en 1903 y, apenas cuatro años después, el vehículo dio su vuelta inaugural.

Foto: Buenos Aires Travel

Lo curioso es que Iglesias nunca estuvo al tanto de la importancia de su creación, al punto de que la desmanteló. Sólo a partir de que su hijo se propusiera restaurarlo entre 1972 y 1973, la ciudad pasó a ser denominada “Cuna del Primer Automóvil Argentino” y se instauró su celebración el último domingo de noviembre.

El automóvil que dio comienzo a la historia pasó por el Museo “Juan Manuel Fangio” de Balcarce, hasta que finalmente consiguió un lugar destacado en el Museo del Primer Automóvil “Manuel Iglesias”. También hay una réplica -la ven en la foto de arriba- que circula en eventos especiales.

La muestra funciona en la Plaza España, a pocas cuadras de la zona céntrica, y seguramente maravillará a todos los fierreros. Aunque no es una colección muy numerosa, refleja varias épocas de la industria automotriz: desde las producciones artesanales de principios del siglo pasado hasta autos recientes.

Pero, si bien este es el principal atractivo, hay otro lugar para conocer en la ciudad: el Barrio Inglés, en la calle Luis Costa entre Beruti y Chiclana. Surgió con la instalación del frigorífico Fresh Meat Company en 1883, con el objetivo de producir y exportar carne que no llegara al punto de congelación.

Cuando los ingleses comenzaron una guerra contra la Unión Sudafricana, la producción se incrementó tanto que llegaron cada vez más directivos y empleados, para lograr el abastecimiento del ejército. De esta manera, entre 1902 y 1907, se construyeron y asignaron chalets que seguían la tradición funcional de su país.

En la actualidad, esa pequeña zona que está prácticamente escondida en las afueras de la ciudad, es Área de Reserva del Patrimonio Monumental e Histórico por su historia y arquitectura. No vas a encontrar otro sector que esté diseñado de manera tan uniforme.

No muy lejos de ahí, y después de tanta caminata, podemos tomar un descanso en la Costanera. Se llega cruzando las vías de la línea Mitre y es un lugar que valorarán más que nada los pescadores, porque la verdad es que escasean los servicios para pasar el día con la familia. En ese sentido, su vecina Zárate -a la cual se llega en pocos minutos- ofrece una mejor propuesta porque está en constante renovación.

¿Dónde queda?

Campana está ubicada a 75 km de la Ciudad de Buenos Aires, en el cruce de la Ruta Nacional 9 y la Ruta Provincial 6.

¿Cómo llegar?

  • En auto: tomar el Acceso Norte y continuar por la Panamericana ramal Campana hasta el cruce con la Ruta Provincial 6. A pocas cuadras de seguir por esta, el Boulevard Calixto B. Dellepiane nos lleva a la plaza central.
  • En colectivo: la línea 194 (Chevallier Metropolitana) sale de Catamarca 41 (Once) y sube pasajeros en las paradas de Pueyrredón, Santa Fe y Cabildo. El servicio directo sólo permite el descenso desde la rotonda de Campana, mientras que los comunes y expresos también tienen ascenso y descenso en puntos de la Panamericana como Don Torcuato, Pacheco, Garín, Benavídez, Ford, Maschwitz y Escobar. La línea 228A (La Nueva Metropol) va hasta Zárate y Lima, mientras que la 228C (MOTSA) conecta con Luján por la RP6 cada aproximadamente dos horas.
  • En tren: el servicio interurbano de la línea Mitre (ramal José León Suárez) sale de Retiro y hay que combinar con el tren a Zárate, que circula cada aproximadamente tres horas. Para viajes nocturnos, podés tomar los trenes a Rosario y Córdoba, sin paradas intermedias. Además, los domingos a la tarde, el tren Tucumán – Retiro es una buena opción para evitar la hora pico de la Panamericana y no llegar muy tarde a la Ciudad de Buenos Aires.

¿Dónde dormir?

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